Sintiose entonces O observado por un sinfin de criaturas como él, vio la infinidad de su plano existencial, dióse cuenta entonces de que para donde mirara, existía otro como él, miróse a si mismo, y vio entonces en el mismo infinidad de otras criaturas como él.
Confundido, quiso aferrarse del más ínfimo punto de referencia que pudiera encontrar y entonces se dió cuenta de que descaradamente, una incontable cantidad de criaturas se habían dispuesto al rededor suyo, manteniendo una cobarde distancia, igual entre todos, nadie se animaba a dar un paso adelante.
Entonces creyó haber visto a uno hacerlo, para aterrado darse cuenta de que eran otras criaturas que hacían lo mismo, pero valientemente se habían colocado más cerca.
Sintiose luego aliviado, al darse cuenta que otra infinidad de criaturas lo acompañaban en el frente de batalla, habiendose alineado junto a él, y entonces se dio cuenta de todos los que mantenían una distancia igual a él, tambien lo acompañaban en alguna de las formaciones. Luego miró para arriba y se comió un flash tremendo.
viernes, 13 de abril de 2007
viernes, 30 de marzo de 2007
Freandea
Sisisisi, todo a los que no pueden hacer las cosas. Uno, dos, arriba, tres, abajo, salir por treinta minutos. Bajando y se cruzan las vias por las que circulan los pensamientos. Todos converge en un lugar, pero el confundido hace de las suyan incorporando incoherencias en punto servatana y siempre saberlo marionete.
viernes, 16 de marzo de 2007
Chapingstone
Miren mis chapas, mis chapas como son cuando las tengo así.
Desde ahora las cosas, como uno quiere. El tiempo transcurre mientras nosotros estamos estancados entre los pelos que bloquean el camino hacia la montaña. Si, esa montaña de allá adelante, la que tiene la torre en la punta, está lejos, y nisiquiera sabemos si existe, sólo podemos podemos interpretar los que a nuestros ojos llega de tan vasta distancia. Este pelo me está enredando, no podemos seguir por acá, además, el tiempo sigue transcurriendo y el castillo ya no se ve en el horizonte...
Desde ahora las cosas, como uno quiere. El tiempo transcurre mientras nosotros estamos estancados entre los pelos que bloquean el camino hacia la montaña. Si, esa montaña de allá adelante, la que tiene la torre en la punta, está lejos, y nisiquiera sabemos si existe, sólo podemos podemos interpretar los que a nuestros ojos llega de tan vasta distancia. Este pelo me está enredando, no podemos seguir por acá, además, el tiempo sigue transcurriendo y el castillo ya no se ve en el horizonte...
miércoles, 28 de febrero de 2007
Nuestra vida privada
Nuestra vida privada, la parte que los demás (que nadie más) conoce acerca de nosotros. Las cosas más obscuras, los insultos más dañinos, todo se nos puede ocurrir en ese contexto. Nosotros podemos agredir a los demás e imaginar el resultado, sin que en la realidad suceda. Hahahahahahahaha!!!!!!!!!!
lunes, 26 de febrero de 2007
El día en el que todo sucede
Pocas veces he experimentado la sensación de mirar por debajo de una luz, todo siempre se ve de colores locos. Y si a mi me preguntan, yo opino que habría que empezar a subsistir simplemente con el resultado de nuestras acciones. Siempre pienso que las historias buena no comienzan ni terminan, porque no estan.
Comete una Merienda Sote:
viernes, 23 de febrero de 2007
Maramarambam
La canción de Maramarambam:
Recibimos una carta del sol
Con una mecha en la esquina
parece un mail bombing
Recibimos una carta del sol
Con una mecha en la esquina
parece un mail bombing
lunes, 19 de febrero de 2007
La historia de Selolo
Hoy les voy a contar la historia de Selolo, un chico que tenía unas medidas drásticas que utilizaba a la hora de llevarse el mundo por delante. No siempre salía de su casa cuando debía hacerlo, siempre llevaba su vida como si realmente nada le importara, pero un día caminando por el camino se dio cuenta de que estaba haciendo precisamente eso, y le pareció que estaba actuando de forma predecible, así que se movió hacia un costado del camino, sólo para darse cuenta de que estaba caminando precisamente por allí, y se sintió cautivo de su propio pensamiento, sintió que por primera vez estaba siguiendo una lógica, estaba obedeciendo un concepto preestablecido, y lo peor de todo, es que ese concepto lo había forjado el mismo de alguna manera.
Fue entonces cuando en el costado del camino se cruzó con Cherry-marote, una chica que no conocía, o que al menos no recordaba conocer.
- Hola! Saludó la chica. Selolo sabía que no la había visto jamás, porque nadie que le conociera tenía intenciones de hablarle.
Selolo no respondió, porque aunque la insultara estaría actuando como reacción a su saludo, lo cual en parte era la intención de la chica, no se podía permitir semejante nivel de obediencia.
- La inocente chica se preocupó por la indiferencia de Selolo y tambien por el hecho de que fuera caminando por el costado del camino, habiendo sido esta la razón por la que le había intentado llamar la atención en un comienzo.
- ¿Porque estas yendo por el costado, siendo tan comodo el camino nuevo?
A Selolo se le enroscó el cerebelo con semejante comentario, le había incrustado un pedregullo en su mente. ¿Que hacer?
Bueno, Selolo era un idiota que se hacía el malo y todo eso, pero el tema es que ahí nomás se quedó tirado en el piso como un vegetal, perdido en su propia paradoja...
Fue entonces cuando en el costado del camino se cruzó con Cherry-marote, una chica que no conocía, o que al menos no recordaba conocer.
- Hola! Saludó la chica. Selolo sabía que no la había visto jamás, porque nadie que le conociera tenía intenciones de hablarle.
Selolo no respondió, porque aunque la insultara estaría actuando como reacción a su saludo, lo cual en parte era la intención de la chica, no se podía permitir semejante nivel de obediencia.
- La inocente chica se preocupó por la indiferencia de Selolo y tambien por el hecho de que fuera caminando por el costado del camino, habiendo sido esta la razón por la que le había intentado llamar la atención en un comienzo.
- ¿Porque estas yendo por el costado, siendo tan comodo el camino nuevo?
A Selolo se le enroscó el cerebelo con semejante comentario, le había incrustado un pedregullo en su mente. ¿Que hacer?
Bueno, Selolo era un idiota que se hacía el malo y todo eso, pero el tema es que ahí nomás se quedó tirado en el piso como un vegetal, perdido en su propia paradoja...
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