lunes, 3 de agosto de 2009

Dimensiones inusuales de la colección de memorias vacías.

Colocaba en aquel entonces mis pertenencias sobre un pilar de sanciones escritas por aquellos quienes me rodeaban sin que yo notara su presencia, intuía sin embargo que el vacío blanco dentro de la mayonesa de las góndolas no era entonces aquello que quisiera traer para mis aposentos, porque siempre me resbalé con los cartones que puedo apreciar en la entrada de los chinos. Comparativamente se disciernen las mejores situaciones de las que uno quisiera poder escapar cuando la campera que tenemos puesta se saca con botones y no con cierre. Vos sabés que cuando yo quiero sentir una maremota saliendo desde los interiores del cerebelo, tengo que flotar como si de lámparas absurdamente conectadas a una alimentación inexistente se tratasen.
Cuando sabíamos que las cosas eran así, no eran así, pero cuando sí sabíamos que las cosas no eran así como producto de nuestra sabiduría relacionada a la seridad del objeto genérico, todo se convertía en una magia que ni siquiera podía establecerse al mirar circular el día que las cosas sean implícitas en el conocimiento.
Vagamente supuse entonces que estaba dentro de un espacio conceptual formado por mi propia mente, que todo aquello a lo que había asociado un recuerdo existía, pero la mismas cosas que generan la incertidumbre y la definen como algo medible me alejaban de mi seguridad dentro de la estabilidad conceptual de mis ideas. Es por eso que nunca pude formar grandes ideas que se construyeran a partir de la concatenación de otras más pequeñas, nunca se puede afirmar la veracidad de cada una y la cadena se rompe, y esta anticipación genera un status nihilista que está como vos querés.

martes, 14 de abril de 2009

Tremenda Pizza...

Muchas veces la sabiduría no consiste en contemplar lo inevitable, es duro caer, pero es peor todavía haber vivido sin libertad.
No puedes crear el éxito, es un sueño, un sueño del que a veces te despiertas. La felicidad no es hacer siempre lo que se quiere,la juventud no es un tiempo de la vida... Vida es ser estudiante hasta que se muere y percibir todas las cosas con suavidad de ánimo, tan simples y unidos a la necesidad los manantiales y los pozos, se agotan cuando se extrae demasiado y los proyectos desgraciados que siempre la mejor oportunidad fracasan tumbándose como sierpes atemorizadas por un mal invisible que las acecha. Todos los días que te levantas de ese sueño inevitable y humano, sumido en la ilusión inconformista de formar parte de un estado superior.

viernes, 27 de junio de 2008

Cartoncito de mercado

Yo sé bien que siempre quisiste conseguir uno, para deslizarte por el suelo empinado y mancharte las rodillas de verde, símbolo existencial que atañe a todo ser humano. Pero como no podía ser de otra manera, se fusionan los principios que mueven nuestro universo y se forma un equilibrio que no podemos controlar, y no te lo podés creer, pero te terminás girando como loco.
El otro día tenía una servilleta colorinche, que manchada con vino me mostraba la sutileza del teñido como un cambio parcial, bajo el cual se puede percibir la esencia de lo modificado, y eso hace pensar que uno por más que cambie las cosas, no puede ocultar el hecho de haberlo cambiado, y la sensación de que por detrás sigue siendo lo que fue en un comienzo.

lunes, 19 de mayo de 2008

Introspección del duodenum

Insisto en el pasaje de los miercoles como otro día en el cual veo la circulación de estos elementos yapeyú.
Unas cosas que vos sabés que tienen formas locas, y que nadie pretende concebir como si fueran la mismísima creación del ser. Por otro lado, luego del proceso en el cual yo sé que se dañan las paredes y más tarde se reparan con el televisor de 15 pulgadas que antes decían que era de 14, pero quizás era el monitor, no sé. Mañana voy a ir y me voy a comer una chancleta en la playa, para que sea más adecuado a la circunstancia, porque los sentimientos son el justificativo innegable en este mundo relativista.

miércoles, 19 de marzo de 2008

Melchor y Gaspazar

Quien creería que no te lo podés creer, que cuando las circunstancias te llevan a pensar en los pedregullos dispersos por el patio trasero, donde a pesar de la denominación previa, sentís que es el patio delantero, porque vives detrás del mismo partiendo desde la calle. Entonces es cuando un bueno golpe de agua caliente, que fluye desenmascarando esas fragancias tan especiales que todos conocemos, y le pegamos un palazo a una abeja.

lunes, 10 de marzo de 2008

Se me tapó el mate

Los pensamientos flyuen lentamente como atravesando una red infinita de palitos, donde van agarrando sabor, pero no suben por cuenta propia, no. Uno tiende a buscarlos y a traerlos, y en verdad hace mucho esfuerzo por lograrlo, ya que muchos pensamientos intentan surgir en un espacio que se puede concentrar en uno por vez. Pero bueno, peor es cuando tienen tanto sabor que se te tapa el mate, el marulo, la saviola, el cerebelo.

¿Y que hacemos? Dale un golpecito desde abajo.
Oh, sabiduLia ALgentina. -_-

viernes, 7 de marzo de 2008

Shuvia de fiesta

Normalmente cuando vemos correr los muebles notamos la presencia mistica de los papeles que quedan debajo por mucho tiempo. Y los mismo papeles, pueden tener escritas referencias a cosas olvidadas, pero más importante es la el mundo oculto de la percepción en el cual acumularon sabiduría. Cada minimo detalle se relaciona con un hecho, una parte de uno que se pierde, una relación que perdura, y las pelusas que se quedan pegadas con las manchitas de grasa, que pueden tener tremenda baranda a viejo.
Porque lo que está fuera de la percepción, es algo que no podemos imaginarlo, que no podemos darle forma, y no podemos siquiera suponer que exíste, y los papeles mencionados anteriormente, son nuestro portal hacia un misterioso mundo.
Si venís con esa predisposición, te vo diciendo que no vas a llegar a apreciar la complejidad que puede existir en los palitos del mate que quedan en la basura, te aviso ya de entrada